Blog

EL BLOG DE ELAI HIDES
2 Mar

TREPADOR AZUL, EL BANDOLERO DEL BOSQUE.

Desde Elai hides estamos comprometidos con dar a conocer las especies que visitan nuestros hides. Continuaremos con una serie de monográficos que en su dia ya dimos inicio con el título genérico de “Los hides como herramienta de educación ambiental”. En esa serie ya hablamos del Pito real ibérico, el Arrendajo o el Águila real.

Hablaremos hoy de un pájaro de “reciente adquisición” en nuestra “plantilla” de comensales del comedero Iturria. Un ave vistosa de colorido y muy entretenida de observar, inquieta en cuanto a la búsqueda de alimento, y pendenciera en cuanto a comportamiento e interacción con otras especies.

Se trata de un pájaro estrictamente forestal, y quizá gracias a que los bosques de nuestro entorno inmediato siguen evolucionando en cuanto a desarrollo y madurez, éste bandolero enmascarado haya decidido instalarse entre nosotros.

En el corazón del bosque cantábrico, donde la luz del sol lucha por penetrar la espesa capa de hojas y la humedad se aferra a cada tronco y a cada rama, habita éste pequeño pero incansable explorador.

Con su plumaje gris azulado y su característico antifaz negro, ésta ave es un espectáculo común en los bosques mejor conservados de Álava. Su cuerpo compacto y sus fuertes patas le permiten trepar ágilmente por los troncos de los árboles incluso, y yo diría preferentemente, cabeza abajo, en busca de insectos y larvas que se esconden entre las cortezas.

Foto Paola Alejandre Hide Iturria /Elai hides

Su canto, un sonido aflautado y potente, resuena en el silencio del bosque, marcando su presencia en éste mundo de sombras y penumbra. Es casi siempre el canto el que nos marca su presencia, ya que su carácter inquieto y su hábitat intrincado y sombrío, dificultan observaciones limpias. El hide es entonces un aliado insustituible para observar o fotografiar al bandolero del bosque.

A pesar de su tamaño, el Trepador azul es un ave valiente y decidida, que no duda en enfrentarse a otros pájaros mayores como los Picos picapinos por un lugar preferente en el comedero. Resulta muy llamativo observarle en el hide Iturria cascando avellanas. Puede parecer inverosímil cómo un ave tan pequeña (poco más que un gorrión), se las arregla para utilizando la inercia de todo su cuerpo, y ayudado por el estilete de su potente pico, casca certeramente las duras avellanas.

Trepador azul con un arácnido en su pico camino del nido.

 

Su presencia en el bosque es un recordatorio de la importancia de la biodiversidad y del equilibrio ecológico. Cada criatura, por pequeña que sea, juega un papel fundamental en el funcionamiento del ecosistema. El trepador azul, con su labor de control de plagas y su papel como dispersor de semillas, contribuye a mantener la salud, la vitalidad, y porqué no, el misterio de nuestros bosques.

Bosques con árboles desarrollados y preferentemente viejos son su hábitat preferente (Parque Natural de Valderejo)

 

Así, en la quietud del bosque sombrío, el Trepador azul se erige como un símbolo de esperanza y resistencia, un pequeño pero poderoso recordatorio de la fuerza de la Naturaleza y de la capacidad de adaptación de los seres vivos.

Joseba Markinez (Elai hides)

Deja una respuesta