SERVICIOS ECOSISTÉMICOS: LAS RAPACES NECRÓFAGAS.
En la imagen de portada observamos un numeroso grupo de Buitres leonados alimentándose de una res muerta en la localidad alavesa de Sobrón. En el Territorio Histórico de Álava tenemos la gran fortuna de disfrutar de las cuatro especies de buitres que pueblan Europa. No obstante, la presencia del Buitre negro y del Quebrantahuesos es esporádica y la situación del Alimoche es bastante precaria.
Las rapaces necrófagas desempeñan un papel fundamental en los ecosistemas, especialmente en la Península Ibérica, donde sus poblaciones son más numerosas que en el resto de Europa.
Su función principal es la de limpiar el medio ambiente al alimentarse de animales muertos, lo que contribuye a prevenir la propagación de enfermedades y a mantener el equilibrio ecológico.
Pero pasemos a enumerar todos los beneficios que aportan a nuestro medio y a nosotros mismos éstas espectaculares aves.
Alimoche sobrevolando el valle alavés de Kuartango.
SERVICIOS ECOSISTÉMICOS DE LAS AVES NECRÓFAGAS:
Eliminación de cadáveres:
Las aves necrófagas son las encargadas de retirar los restos de animales muertos, tanto silvestres como domésticos, de los ecosistemas. Ésta labor es crucial para evitar la acumulación de materia orgánica en descomposición que puede generar malos olores, atraer insectos y otros animales no deseados y convertirse en un foco de infección y enfermedades.
Prevención de enfermedades:
Al eliminar los cadáveres, éstas aves interrumpen el ciclo de transmisión de enfermedades que podrían afectar a otros animales, tanto salvajes como domésticos, e incluso a los humanos. Su papel es especialmente importante en la prevención de enfermedades como la tuberculosis, la brucelosis o la peste porcina.
Reciclaje de nutrientes:
Los Buitres leonados contribuyen al reciclaje de nutrientes al consumir los tejidos blandos de los animales muertos, los buitres negros reciclan partes más duras, como tendones, cartílagos y pieles, mientras que los Quebrantahuesos son los únicos capaces de reciclar los propios huesos del cadáver. Los pequeños restos son aprovechados por Alimoches y Milanos, y el resto es trabajo para bacterias e insectos, que permiten que los nutrientes vuelvan a incorporarse al suelo y puedan ser utilizados por las plantas. Como vemos, está todo bien organizado.
Grupo de Buitres leonados comenzando un banquete.
Mantenimiento del equilibrio ecológico:
La presencia de aves necrófagas en los ecosistemas ayuda a mantener el equilibrio natural al regular las poblaciones de otros animales, como insectos y roedores, que podrían proliferar si no existieran estos carroñeros. Además su actividad influye en la distribución de otras especies, ya que su presencia puede indicar la disponibilidad de alimento y modificar el comportamiento de otros animales.
Indicador de salud del ecosistema:
La presencia y abundancia de estas aves puede ser un indicador de la salud de los ecosistemas. Si las poblaciones de buitres disminuyen, puede ser una señal de que algo no va bien en el medio ambiente, como la escasez de alimento, la presencia de contaminantes o la alteración de los hábitats.
Importancia cultural y económica:
Además de sus beneficios ecológicos, los buitres también tienen un valor cultural y económico. En algunas culturas, estas aves son consideradas símbolos de limpieza y renovación, y su presencia se asocia a la buena salud de los ecosistemas. Asimismo el Turismo de Naturaleza relacionado con la observación de aves al cual nos dedicamos en Elai hides, puede generar ingresos económicos para empresas y comunidades locales.
Ejemplar adulto de Buitre leonado fotografiado en el hide Saitoki. Pobes (Álava Araba)
AMENAZAS Y CONSERVACIÓN
A pesar de su importancia, las rapaces necrófagas se enfrentan a abundantes y muy diversas amenazas como la disminución de las poblaciones de los animales de los que se alimentan, el uso de cebos envenenados, las colisiones con vehículos, la pérdida de hábitats y últimamente una amenaza tan nueva como letal. Nos referimos a la proliferación de macrocentrales eólicas colocadas muchas de ellas en cordales montañosos y zonas de campeo tradicionales para éstas aves.
Muerte y desolación (IA)
Cada central eólica lleva además consigo una línea de evacuación (cables aéreos) donde éstas grandes aves colisionan o se electrocutan. Casi siempre el único criterio de las ubicaciones de energía eólica es el económico a corto plazo, es decir, se ponen donde anda mucho viento. Lo demás importa bastante poco y se consideran daños colaterales perfectamente asumibles.
SITUACIÓN EN LA C.A. DE EUSKADI EN GENERAL Y EL EL TERRITORIO HISTÓRICO DE ARABA EN PARTICULAR
Como ya señalé en un principio, la Península Ibérica alberga el grueso de la población europea de éstas magníficas aves. En ella están además presentes las cuatro especies de buitres del Viejo Continente.
Dentro de Euskadi, es en Álava donde se concentran las principales colonias de Buitre leonado. Es también Álava la que alberga un mayor número de parejas de Alimoche. Sin embargo éste último es mucho más escaso que el buitre leonado y su estado de conservación es más preocupante.
Pareja de Alimoches en el hide Saitoki, en Pobes (Araba)
Las otras dos especies de necrófagas, tanto el Buitre negro como el Quebrantahuesos, no se reproducen en la C.A.P.V. aunque los avistamientos en nuestros cielos son cada vez más frecuentes.
Buitre negro en el Pirineo catalán (Aegypius monachus)
Carroñada en el hide Saitoki con presencia de Buitre negro.
En el caso del Buitre negro, su observación es cada vez mas frecuente debido a la presencia de individuos procedentes de un proyecto de reintroducción de la especie que lleva a cabo GREFA en la Sierra de la Demanda burgalesa, y donde ya se reproduce con éxito.
Inmaduro de Quebrantahuesos y juvenil de Buitre leonado en un muladar gestionado por la Generalitat catalana en Boumort (Lleida)
Sobre el Quebrantahuesos, también podemos decir que se avistan cada vez más individuos, en su mayoría procedentes de los cercanos Pirineos. En la actualidad hay un pequeño núcleo reproductor en la Cordillera Cantábrica que se encuentra al borde ya de su autosostenibilidad, por lo que se antoja que los Montes Vascos adquieren una importancia capital como corredor o nexo de unión entre las poblaciones pirenaicas y cantábricas.
Quebrantahuesos adulto (IA)
Como colofón, podríamos decir que las cuatro especies de buitres ibéricos se complementan a la perfección para reciclar la materia muerta. El buitre leonado elimina los tejidos blandos y las vísceras, el negro los tejidos más duros y coriáceos y el quebrantahuesos es el único animal capaz de alimentarse de los restos óseos. El alimoche y sus colaboradores los córvidos y milanos, serían muchas veces los primeros en llegar y los últimos en marchar, y se encargarían de eliminar las briznas y despojos cárnicos más pequeños, dejando el escenario limpio de inmundicias.
Un servicio impagable, el que realizan estas especies espectaculares a las que tenemos el derecho de admirar y el deber de proteger.












